¿Cómo se tratan las varices?

TRATAMIENTO CON ESCLEROTERAPIA PARA LAS VENAS VARICOSAS

Consiste en tratar las ramas de la vena safena (superficial) inyectando una sustancia irritante (en forma de espuma o líquido) en la vena varicosa mediante una aguja fina, que hace que la vena afectada se encoja y endurezca, y eventualmente se cierre (esclerosis), de tal forma que desaparece en un período de aproximadamente seis meses y no reaparece. Dependiendo de la gravedad de la afección, el tratamiento puede requerir varias sesiones, cada una de las cuales incluye de 20 a 40 inyecciones.

Esta técnica de inyección no requiere anestesia y se realiza directamente en la clínica de varices. Sin embargo, la escleroterapia no previene la aparición de nuevas venas varicosas y, por lo tanto, las sesiones de seguimiento son importantes para mantener los resurgimientos bajo control.

No es necesario interrumpir el trabajo y las actividades regulares pueden reanudarse inmediatamente después del tratamiento de la vena varicosa. Se recomienda el uso de medias de soporte durante 48 horas.

El precio del tratamiento de escleroterapia no está cubierto por la Seguridad Social, pero muchas compañías de seguros privadas reembolsan parte o la totalidad del coste relacionado con este tratamiento.

CIRUGÍA DE VARICES

El procedimiento clásico para el tratamiento quirúrgico de las varices, conocido como “stripping” u operación de varices, consiste en la eliminación quirúrgica de la vena safena (superficial). Durante este proceso, se hacen dos incisiones: una en el área de la ingle y la otra en el tobillo o la rodilla. Este procedimiento de cirugía de varices se realiza bajo anestesia espinal o general, y requiere de dos a tres semanas de recuperación, durante las cuales las actividades del paciente deben ser restringidas. La operación de varices debe realizarse en un hospital, y los costes relacionados son cubiertos por la Seguridad Social.

TRATAMIENTO DE LAS VENAS SAFENAS CON LÁSER ENDOVENOSO

Este método de tratamiento de las venas safenas es rápido y mínimamente invasivo. No deja cicatriz, ya que sólo se requiere una pequeña incisión para insertar una fina vaina y una pequeña fibra láser en la vena. Este tratamiento para varices se realiza bajo anestesia local para adormecer el área de tratamiento, similar al método utilizado por los dentistas.

El procedimiento completo dura menos de una hora y la mayoría de los pacientes pueden volver a trabajar al día siguiente, siempre y cuando eviten la actividad física extenuante. Las complicaciones son raras y mínimas. Finalmente, estudios recientes revelan que el tratamiento con láser proporciona resultados superiores.